Aquí se cierra
Sabuxo se acaba. Desde julio ha salido un misterio nuevo casi cada día —el mismo para todo el mundo, ambientado en España, con sus sospechosos que mienten y su cuaderno que se va llenando solo— y el último ha sido el del 26 de agosto. No habrá más.
Lo importante primero: no se apaga nada. Todos los casos publicados siguen en pie y se juegan enteros, con sus interrogatorios, su acusación, su veredicto y su epílogo. Las cuentas siguen funcionando, con su racha y su historial. Si nunca ha jugado ninguno, tiene el archivo entero por delante y ninguno destripa a los demás: se pueden jugar en el orden que quiera.
Por qué se para
Porque un caso al día es un caso al día. Cada episodio se escribe entero antes de salir: quién murió, quién estaba, qué guarda cada uno y qué cadena de preguntas lleva de la primera pista al culpable. Luego pasa por cuatro comprobaciones automáticas que verifican que la solución es alcanzable y que nadie se contradice, y después se juega a ciegas para ver si de verdad se puede resolver preguntando, que es otra cosa distinta. Un caso que «cuadra» y no se puede jugar no vale.
Eso no se sostiene indefinidamente, y prefiero pararlo con el archivo entero abierto a dejar que la calidad se vaya cayendo sin decirlo.
Con qué está hecho
Sabuxo no se programó a mano: se fue pidiendo. El motor, la base de datos, esta misma página, los casos y cada despliegue salieron de una conversación con un modelo de lenguaje. Los sospechosos hablan también por un modelo, pero el crimen nunca lo improvisa nadie: el caso está escrito y verificado de antemano, y el modelo solo pone la voz.
Vive en onvibe.run, donde se le pide a un modelo una aplicación y queda publicada con su base de datos, sus tareas programadas y su dominio. Si le apetece montar algo así, ahí se empieza.
Gracias
A quien jugó, y sobre todo a quien escribió por el botón de abajo del reparto cuando algo salía raro. Media docena de arreglos de este juego salieron de esos avisos, y algunos de los mejores casos del archivo se reescribieron por ellos.