ExpedienteEXP. #035
La víctima
Adriano Cortina
cronista del club y jefe del campamento, hallado muerto en la cabaña de la majada la mañana del 21 de agosto de 1962 · la majada de Urriellu, al pie del Naranjo de Bulnes, la madrugada del 21 de agosto de 1962, con dos escaladores colgados en la cara oeste desde hace cinco días
Llevan cinco días ahí arriba. Dos aragoneses, en la pared oeste del Naranjo, que es quinientos metros de caliza lisa y desplomada que nadie ha subido nunca y que en el valle se daba por imposible. Se les ve con los prismáticos cuando levanta la niebla: dos puntos que no parecen moverse. Han dormido cuatro noches colgados de las cuerdas.
Abajo, en la majada, están los que esperan: el club, que ha traído material y cronista; la mujer que lleva la cabaña de arriba y da de comer a quien sube; el pastor que baja de Sotres cada verano con sus vacas y al que este año le han llenado el pasto de tiendas. Se cocina en la cabaña, se duerme donde se puede y se mira a la pared cada media hora.
Esta mañana, a las seis, el cronista del club no salió a mirar. Adriano Cortina apareció muerto en el jergón de la cabaña, con la lumbre apagada y la cara colorada como si le hubiera dado el sol. Y hoy, si el tiempo aguanta, esos dos coronan.
Se abrió el 21 de agosto de 2026
4 sospechosos
Investigar este caso →El reparto
Quiénes estaban en la majada de Urriellu, al pie del Naranjo de Bulnes, la madrugada del 21 de agosto de 1962, con dos escaladores colgados en la cara oeste desde hace cinco días aquella noche. Todos tienen su versión; uno miente.
Amalia Peruyera
lleva la cabaña de la majada: da de comer a quien sube
Amalia Peruyera subió por primera vez a esta majada con siete años, detrás de su madre y de las vacas, y desde que se casó lleva la cabaña de arriba, que en verano es fonda, tienda y botica de todo el que pasa. Su marido baja a Bulnes con la leche cada dos días y ella se queda. Ha visto subir al Naranjo a todos los que han subido en veinte años y se sabe los nombres de memoria, aunque dice que a ella la pared le da igual mientras paguen la cama. Tiene dos hijos en Gijón y una hija que sube en agosto a ayudarla. Es de las que hablan mientras trabajan y no paran de trabajar.
Rogelio Amieva
del grupo de apoyo del club: el que sube material al pie de la pared
Rogelio Amieva es de Onís y trabaja de cantero, que es oficio de piedra como el suyo de afición. Empezó a subir al Naranjo con veinte años, cuando esto no lo hacía nadie de la comarca, y en los años cincuenta anduvo en casi todo lo que se abrió por esta cara. Ahora sube material, monta los campamentos y arregla lo que haga falta: la cabaña de la majada la recompuso él en tres domingos y no cobró. En el club se le tiene por el hombre útil, el que carga y no protesta, y él no ha hecho nunca nada por que se le tenga por otra cosa. Vive solo desde que murió su madre, y en verano se sube aquí todo lo que le dejan.
Nieves Cosío
hija de la de la cabaña
Nieves Cosío estudia magisterio en Oviedo y sube a Urriellu todos los agostos desde niña a ayudar a su madre en la cabaña. Este verano se ha convertido en la radio del campamento: coge los partes del tiempo a las cinco y a las once, los apunta en un cuaderno con la letra muy clara y los sube al pie de la pared si hace falta. Los del club la tratan como si fuera del club, y ella lo lleva con naturalidad. Es habladora, curiosa y no tiene ningún miedo a preguntar lo que no sabe, cosa que en esta majada llama la atención.
Ovidio Noriega
pastor
Ovidio Noriega tiene sesenta y un años y lleva subiendo a Urriellu desde los once, primero con su padre y después solo. Baja en octubre y sube en junio, y en veinte veranos no ha faltado uno. Conoce cada canal y cada cueva de esta parte de los Picos mejor que los que vienen a escalarla, aunque a él la pared no le ha llamado nunca: dice que la piedra es para mirarla desde abajo y que ahí arriba no hay hierba. Enviudó hace nueve años. Tiene fama de áspero con los de fuera y de no deber nada a nadie, y este verano anda de malas: le han llenado el pasto de tiendas y le deben desde junio lo que le prometieron por ello.